Economía

'Sauvage' recrea la prostitución masculina

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Guapo, 22 años, Leo vende su cuerpo por dinero. Sí, vive el día a día, anda como perdido, su existencia transcurre en la calle, duerme cuando es posible, come a deshoras y lo que sea; su vida marginal responde sin ningún control a las solicitudes de sus clientes. De primer momento, los hombres con los que consigue acostarse no se dan cuenta inicialmente de que él pide a gritos algo de amor, pero sobre todo humanidad. 

Es como una caja vacía que resuena solo cuando vibra su cuerpo, al ritmo de su deseo sexual o de su condición muy primitiva. Es algo muy poco explorado, no hay ningún molde, no corresponde a ningún arquetipo”. 

Sus encuentros revelan lo que sucede en las calles de las grandes ciudades. Unos casi pasan desapercibidos, otros no. La película Sauvage (Salvaje, 2018) es una visión personalizada del difícil e intenso mundo del trabajo sexual masculino, vista a través de los ojos de Leo (encarnado por Félix Maritaud) y captado por el lente del cineasta francés Camille Vidal-Naquet. 

El debutante director retrata el trato particular del joven, el cual consiste no solo en lo sexual sino que procura que sus clientes se sientan protegidos y queridos. Lo que Vidal hace es transgredir en imágenes lo que el muchacho necesita: protección y sentirse amado. 

El drama fue escrito por el propio Vidal-Naquet. Fue presentado –y causó escándalo– durante la Semana de la Crítica en el Festival de Cannes en 2018 porque aborda de forma cruda el tema de la prostitución masculina en la zona conocida como Bosque de Boulogne en París, situación que se ha explorado muy poco en el cine. Por su actuación, Maritaud se llevó el Premio al Actor Revelación. “La fuerza vital de Leo es de un valor inmenso, su marginalidad es profundamente política, su salvajismo va acompañado de una grandeza moral casi crística”, dijo Marcos Uzal que escribe para Libération. 

“La idea inicial no era hacer una película sobre la prostitución, sino explorar un personaje que se prostituye, un tema que yo ya había abordado en cortometrajes anteriores. Un muchacho, de unos 20 años, que busca el amor y la afección en un mundo muy duro.  Leo no está ligado a ninguna posesión material: no tiene teléfono celular, ni nada que le pertenezca. Eso me llevó al mundo de la precariedad y luego al sector de la prostitución masculina, que de hecho, es un mundo muy frágil, ligado a los problemas de la calle”, declaró Vidal-Naquet a RFI.

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A modo casi de un documental, el director realizó un trabajo de investigación durante tres años para esta película. Para esto, se hizo miembro de una asociación humanitaria dedicada a prestar ayuda en el medio de la prostitución masculina en la capital francesa. En ese tiempo conoció a muchos jóvenes que se prostituyen, lo cual ayudó a enriquecer el guion. “Fue un intercambio muy positivo que me permitió tener elementos concretos y aprender de un mundo muy escondido y que por tanto está allí, a las puertas de París, frente a nuestros ojos, pero que nadie ve”, agregó Camille, quien a pesar de involucrarse de forma muy cercana, sostiene que aún mantenía una distancia y quería recrear el anonimato que muchos de estos hombres conservaban. “Quería respetar la sensación que tenía cuando estaba con ellos. No sabía de dónde venían y acepté eso. No sabes quién es (Leo) porque la película no es un análisis social de cómo te conviertes en alguien cómo él”.

El cineasta Camille Vidal-Naquet y el actor Félix Maritaud.

“No considero que mi película sea política en el sentido más evidente del término. No es manifiesto de nada. Pero sí es cierto que la mueve una intención política: el mostrar lo que la sociedad ha decretado que es invisible; el pasar el tiempo con aquellos de los que los políticos nunca se ocupan; el dar voz a los que ni votan, que ni siquiera existen”, ha dicho el director francés, quien ha aclarado que la inspiración enigmática, impulsiva y salvaje del título del filme, se refiere a lo indomable.

Camille también conoció a dos prostitutos que eran simplemente “gays por dinero”, inspirando la historia de amor platónica de Sauvage entre Leo y su compañero de cuarto Ahd (interpretado por Eric Bernard). “Generalmente vienen de otros países y se enorgullecen de decir: ‘Tenemos esposas e hijos en casa’. Los vi todo el tiempo juntos y supe que compartían el mismo hotel y la misma cama. Un día, uno de ellos dijo: ‘No estoy bien cuando él no está, lo necesito’”.

Yo: Trabajador sexual

Vidal-Naquet destaca, además, que quiso contar una parte vista, pero no analizada por la sociedad. “Mi intención siempre fue relatar cómo se ganan la vida unos trabajadores. Sin adosar a este retrato ninguna lectura de ninguna clase. No quería idealizar nada ni ensuciar más lo que ya de por sí es muy sórdido. Hablamos de gente que vive al límite de la indigencia”. 

Para Félix Maritaud (diciembre, 1992, Francia), el personaje de Leo lo atrapó desde el primer momento, más precisamente desde 2016 cuando recibió el guion. “Me fascinó desde un principio. Es como una caja vacía que resuena solo cuando vibra su cuerpo, al ritmo de su deseo sexual o de su condición muy primitiva. Es algo muy poco explorado, no hay ningún molde, no corresponde a ningún arquetipo. Simplemente lo dejé expresarse a través de mí. Trabajamos mucho con base en el cuerpo y no tanto en la psicología. Porque Leo es un ser desprovisto de personalidad y de historia: no tiene pasado, ni presente ni futuro”, detalló el actor.

(I)