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La discusión entre Carolina Jaimes Branger y Eduardo Fernández por reunión en la Casa Amarilla

Nuevos Vecinos, Madrid, España
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La reunión entre supuestos partidos minoritarios de la oposición venezolana con el régimen sigue levantando escamas en la opinión pública. Esta vez quien salió salpicado fue el político venezolano Eduardo Fernández, quien en horas de la mañana de este miércoles dio un paso al costado diciendo “yo no participé en esa reunión”.

La ingeniera y locutora Carolina Jaimes Branger publicó una carta dirigida a Eduardo Fernández en donde elegantemente lo señalaba como uno de los personajes que negoció con el régimen unas presuntas elecciones adelantadas.

“¿Qué te ha pasado, Eduardo? ¿Contra quién te estás “rebelando”? ¿A quiénes estás representando? ¿Quién te dio poder para ser vocero y de qué? ¿Qué locura es esa de prestarte a convocar elecciones adelantadas?”, dice un extracto de la misiva que Jaimes Branger envió a Fernández con palabras muy elegantes, pero con una carga de molestia bastante explícita.

Carolina Jaimes Branger criticó la actitud de Fernández porque supuestamente “… están haciendo ruido, están dividiendo y todo ruido y división , por pequeños que sean, hacen daño en estos momentos tan delicados”.

Eduardo Fernández por su parte y de la misma manera elegante que Jaimes Branger se dirigió a él, le respondió a través de un extenso texto en donde demostró el desacuerdo y la sorpresa que le dio a leer esa carta que circuló en las redes sin primero preguntarle a él si había asistido o no a la criticada reunión de la Casa Amarilla.

“He leído en la red una carta dirigida por ti para mí. Estoy estupefacto. ¡Qué carta tan extraña!

Comienzas con algunos conceptos muy elogiosos que agradezco enormemente. Sabes que yo también tengo muy buena opinión de ti y te aprecio mucho.”, empieza la respuesta de Fernández a la misiva de Jaimes Branger.

” El Tigre ” se defendió de las acusaciones que no solo hace Carolina Jaimes Branger sino un gran número de venezolanos que comulga con el ajedrez político que está jugando el Presidente Encargado Juan Guaidó. “Me acusas de estar prestándome a la destrucción del país. ¿Con qué derecho, mi estimada Carolina? ¿Cómo puedes hacerme una acusación tan grave, ponerla a circular masivamente, sin tener ningún fundamento para ello?

He dedicado toda mi vida a servirle a Venezuela, a los venezolanos y a mis ideales socialcristianos . Lo he hecho con toda honestidad y con toda devoción. No me merezco esa acusación tuya ni encuentro fundamento alguno para que me la hagas.”

Lea usted ambas cartas y saque sus conclusiones al respecto

 

Carta abierta de Carolina Jaimes Branger a Eduardo Fernández Querido Eduardo,

Te consta que siempre he dicho –tanto en público como en privado- que la persona que está mejor preparada en nuestro país para ser presidente, eres tú. No sólo por los años de formación política que tienes, sino por tu cultura y, sobre todo, por tu honestidad. Una combinación difícil de conseguir en la Venezuela de hoy, donde todos los valores se han ido al estricote. Tu proceder –quizás por tu misma rectitud- no fue entendido por muchos. Cuando fuiste candidato a la presidencia la mayoría optó porque volviera la rochela de 1973… y volvió.

Nuestro común, querido y admirado amigo Luis Alberto Machado se sentía orgulloso de ti. Y a pesar de que en ocasiones estuvieron enfrentados, él pensaba de la misma manera que yo. Por eso te escribo esta carta. Por su recuerdo, porque él se estaría haciendo las mismas preguntas que yo.

¿Qué te ha pasado, Eduardo? ¿Contra quién te estás “rebelando”? ¿A quiénes estás representando? ¿Quién te dio poder para ser vocero y de qué? ¿Qué locura es esa de prestarte a convocar elecciones adelantadas ?

Te lo pregunto a ti porque todavía pienso que no estás en una macolla de traidores. ¿Cómo es posible que cuando necesitamos más unión en la oposición salgan ustedes, auto designados, a echar una broma que no tiene sentido? Y no es porque piense que tienen muchos seguidores, por fortuna, sino porque están haciendo ruido, están dividiendo y todo ruido y división, por pequeños que sean, hacen daño en estos momentos tan delicados. El líder de la oposición venezolana se llama Juan Guaidó . Presidente encargado, reconocido por las democracias más sólidas del mundo que nos apoyan en este tortuoso camino al cese de la usurpación. ¿Por qué no congregarse en torno a él?

Me imagino que tu razón será de peso, para arriesgarte a perder lo poco que te queda de credibilidad y popularidad. Y quisiera conocerla, Eduardo, en serio. ¡Casi 3 millones de personas votaron por ti en 1988 !

Tú que te quejaste de que Caldera había destruido a Copei , estás prestándote a la destrucción del país. ¿Qué te hace pensar que la cuerda de mafiosos que integran la cúpula del régimen va a aceptar elecciones limpias, diálogo, condiciones? Si no se las aceptaron a unos expertos mediadores como los noruegos, ¿qué van a ofrecerles a ustedes?… Porque me niego a pensar que te hayan hecho una “oferta”, porque tú no eres así, Eduardo. Al menos eso creo… Y si va a haber alguna otra negociación, los negociadores tienen que ser designados por un amplio consenso que provenga del grupo liderado por Guaidó. No sacados de un saco de gatos.

Tampoco entiendo cómo un demócrata cristiano convencido (¿o ya no tan convencido?) termine aliándose con un chiripero . La historia se repite. ¡Estás haciendo todo lo que criticaste! Y no es porque yo no crea en las alianzas, sino porque todos los que te acompañan en esa empresa se han ganado a pulso la desconfianza del país. Y desgraciadamente, tú también.

Me da mucha tristeza leer las críticas que te hacen. Yo no creo que estés vendido. Estoy segura de que no eres corrupto. No creo que seas traidor. Mucho menos que seas un delincuente. Pero caramba, amigo, ¡cada vez es más difícil defenderte! ¿O es que prefieres, como decía Oscar Wilde , que “hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen de ti, y es que no hablen de ti”?… ¿Qué hablen de ti, aunque sea mal? ¡Te lo ganaste a pulso!

No sé si estarás aún a tiempo de terminar tu carrera política haciendo algún bien por el país al que dedicaste tu alma, tu vida y tu corazón. Ojalá puedas. Te digo de corazón que no me gustaría verte terminar tu carrera política de esta manera. No sólo es que Venezuela no se lo merece. No te lo mereces tú.

 

Carta respuesta de Eduardo Fernández a Carolina Jaimes Branger A: Carolina Jaimes Branger

Distinguida y apreciada amiga:

He leído en la red una carta dirigida por ti para mí. Estoy estupefacto. ¡Qué carta tan extraña!

Comienzas con algunos conceptos muy elogiosos que agradezco enormemente. Sabes que yo también tengo muy buena opinión de ti y te aprecio mucho.

Me preguntas que qué me ha pasado . Te contesto que nada de particular. Disfruto mi vida con mi familia, con mis libros, con mi música, con mi trabajo y con mis amigos. Nada de particular.

La segunda es que contra quien me estoy “rebelando”. Te respondo que me rebelo, como siempre, contra la injusticia, contra la mentira, contra la hipocresía . Nada de particular. Toda mi vida me he rebelado contra lo mismo y seguiré haciéndolo hasta que pueda.

Tercera pregunta es que a quién estoy representando. Respuesta: a nadie Carolina. A estas alturas de mi vida sólo me represento a mí mismo. Durante algunos años fui el vocero de un partido político y lo representé con la mayor dignidad posible. También representé en el Congreso Nacional a los electores del estado Aragua y del Distrito Federal. Hoy sólo me represento a mí mismo.

Cuarta pregunta es que quién me dio poder para ser vocero y de qué. Francamente no entiendo la pregunta, pero igual te la contesto: nadie me ha dado poder para ser vocero y de nada.

Quinta pregunta: ¿Qué locura es esa de prestarte a convocar elecciones adelantadas? Tampoco entiendo esta pregunta, pero te aclaro que esa locura no la tengo. No tengo ninguna autoridad para convocar elecciones ni adelantadas ni oportunas. Yo no he convocado ninguna elección ni puedo hacerlo ni se me ha pasado por la cabeza. Permíteme preguntarte yo ahora: ¿de dónde sacaste esa locura de que yo había convocado unas elecciones “adelantadas”? ¿Quién te dijo semejante disparate? ¿Y cómo te atreves a divulgar esa especie por la red sin verificarlo conmigo?

¿Que bueno que “todavía” pienses que no estoy en una macolla de traidores ! Permíteme decirte que me ocurre lo mismo, yo estoy seguro de que tú no estás en una macolla de traidores. Estoy seguro de que nunca lo estarás.

Toda mi vida he predicado la unidad. Unidad en la familia , en el municipio, en los partidos políticos, en la nación venezolana. Si algún tema ha sido recurrente en mi ya larga vida pública ha sido el de la verdad.

Hablas de que “salieron unos auto designados a echar una broma que no tiene sentido”. Te informo que no he salido con ningunos auto designados a echar ninguna broma. Si acaso esa es tu manera de referirte a la reciente reunión que hubo en la Casa Amarilla , te informo que ni estuve en esa reunión ni he tenido nada que ver con ella. ¡Qué bueno hubiera sido que hubieras chequeado la información -como corresponde a un buen periodista- conmigo, que además soy tu amigo, antes de poner a circular por la red esa carta tan extraña y tan absurda.

No he hecho nada por arriesgarme a perder lo poco que me queda de credibilidad. Tampoco por incrementarla. Me tiene absolutamente sin cuidado esa cosa tan mediocre, volátil y frívola y tan volátil que llaman la opinión pública . Afortunadamente ya superé esa etapa y estoy feliz con la evaluación que hago de mi propia vida. Es l única opinión que me importa.

Agradezco y aprecio mucho la confianza de los casi tres millones de votantes que me dieron su confianza en las elecciones de 1988. Más del 40% de los electores .

Me acusas de estar prestándome a la destrucción del país . ¿Con qué derecho, mi estimada Carolina? ¿Cómo puedes hacerme una acusación tan grave, ponerla a circular masivamente, sin tener ningún fundamento para ello?

He dedicado toda mi vida a servirle a Venezuela, a los venezolanos y a mis ideales socialcristianos . Lo he hecho con toda honestidad y con toda devoción. No me merezco esa acusación tuya ni encuentro fundamento alguno para que me la hagas.

Te aclaro que a mí nadie me ha hecho ni podría hacerme ” oferta ” alguna. Estoy seguro de que a ti tampoco. Al menos eso creo.

Efectivamente soy un Demócrata Cristiano y muy orgulloso de serlo. Hoy más convencido que nunca. No sé de donde sacas lo del chiripero, pero te aconsejo que te informes mejor antes de escribir cosas tan injustas y, sobre todo, antes de ponerlas a circular por la red.

A mí también me produce mucha tristeza las críticas que me hacen. Para ellas tengo una respuesta inspirada en las palabras del mártir del Gólgota : ¡Padre, perdónalos porque no sabe lo que hace, ni lo que dicen, ni lo que escriben!

Te agradezco mucho que piensas que ” no estoy vendido “. Gracias. Yo tampoco creo que tú estés vendida. También estoy seguro de que tú no eres corrupta, mucho menos que seas una delincuente.

Pero caramba amiga, con una carta tan temeraria como la que me has dirigido, tan injusta y tan carente de fundamento cualquier cosa podría pensarse.

Creo, mi apreciada amiga, que por tu juventud estás a tiempo de prestarle muchos servicios al país. Ojalá la próxima vez que sientas la tentación de escribir una carta como ésta, te informes mejor. Te mereces un futuro mejor.

Saludos cordiales.