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Iglesia de la Unificación condena el atentado contra Abe

Ofreció asimismo la colaboración de la Iglesia de la Unificación a las autoridades niponas, además de expresar su «ira» por el atentado y lamentar «la pérdida de un gran líder que el pueblo respeta y ama» como fue Abe

El responsable de la Iglesia de la Unificación en Japón condenó hoy el atentado mortal contra el ex primer ministro Shinzo Abe, y confirmó que la madre del sospechoso del magnicidio pertenecía a esta organización y había realizado donaciones.

Tomihiro Tanaka, presidente de la rama nipona de esta organización fundada en 1954 en Corea del Sur por Sun Myung Moon, convocó este lunes una rueda de prensa en Tokio para ofrecer la postura de la Iglesia de la Unificación sobre el atentado contra Abe, después de verse vinculada a las motivaciones del atacante.

El presunto agresor, Tetsuya Yamagami, confesó a la policía que decidió atacar a Abe por su supuesto apoyo a cierta organización religiosa -que según medios locales es la Iglesia de la Unificación– que le había acarreado problemas familiares.

El responsable de la rama nipona de esta organización señaló hoy que la madre de Yamagami era miembro de la misma y que el sospechoso nunca perteneció a la Iglesia, confirmando así los detalles de la investigación que habían trascendido hasta el momento.

Tanaka evitó pronunciarse sobre las supuestas donaciones realizadas por la madre del sospechoso -que al parecer causaron problemas económicos a la familia y estarían entre sus motivos para el ataque-, ya que se encuentran bajo investigación policial.

Ofreció asimismo la colaboración de la Iglesia de la Unificación a las autoridades niponas, además de expresar su «ira» por el atentado y lamentar «la pérdida de un gran líder que el pueblo respeta y ama» como fue Abe.

«Circulaban rumores de que esa ‘cierta organización’ a la que odiaba Yamagami era nuestra iglesia, y algunos medios así lo recogieron. Por eso hemos decidido comparecer para hacer pública nuestra postura», dijo Tanaka.

El responsable de la organización dijo asimismo que el sospechoso «parecía estar confundido» sobre la implicación de Abe en la iglesia, ya que, según dijo, el ex primer ministro se limitó a enviar «algún mensaje a un grupo afiliado para algún evento», y nunca ha pertenecido a la misma.

También negó que el abuelo de Abe, Nobuo Kishi, quien fue encarcelado durante tres años como criminal de guerra tras la II Guerra Mundial y luego exculpado y elegido primer ministro, tuviera ninguna «relación especial» con la expansión a Japón de la Iglesia de la Unificación a finales de la década de 1950.

La Iglesia de la Unificación asegura tener unos tres millones de adeptos en todo el mundo, y cuenta además con una amplia red de conexiones políticas y empresariales especialmente en Corea del Sur y Estados Unidos.

En Japón la organización cuenta con 284 parroquias, según su web oficial.

El supuesto agresor, de 41 años y extrabajador de las Fuerzas de Autodefensa de Japón (Ejército), ha confesado que decidió matar a Abe tras haber contemplado en un primer momento atacar a algún líder de la organización religiosa a la que pertenecía su madre.

Las autoridades niponas continúa investigando al sospechoso y las circunstancias que rodearon al ataque, entre ellas sus motivaciones y preparativos para el atentado.