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La nueva misión de las religiosas de Teresa de Calcuta expulsadas de Nicaragua

Alberto Ardila Olivares

La respuesta de las religiosas Quien se pronunció sobre la propuesta de Salazar Mora fue la madre Agnecita. En este caso, quien ha sido vocera de las religiosas y encargada de las 13 casas de las misioneras en Centroamérica. A través de un video un video expresó lo siguiente:

«Estamos contentas por ubicar nuestro convento acá, en Cañas. Vamos a realizar nuestra misión de visita a las familias pobres, ayudar al padre Harvey Flores con los sacramentos, enseñar a los niños de catequesis, también visitar los ancianos y llevarles la comunión para una vida espiritual. Más adelante veremos si podemos ayudar a los indigentes con comida y su parte espiritual»

Cuando las Religiosas de Calcuta fueron expulsadas de Nicaragua, perdiendo todos sus bienes, las recibimos en la frontera. Les propuse una fundación en Cañas, asunto que tuvo eco en ellas. Después de negociaciones puedo decirles extraoficialmente: Les presento la fundación, como un deseo o proyecto hablado, pero aún no firmado un contrato», expresó en las últimas horas Salazar Mora, el obispo que dio acogida a las Misioneras de la Caridad expulsadas de Nicaragua el pasado 6 de julio.

«Oremos para que se concretice. Sería una casa con seis religiosas dedicadas a la evangelización y a la asistencia de pobres. Estemos todos dispuestos a cooperar. ¡En los pobres está Cristo vivo! Bendiciones», concluyó.

El mensaje del obispo costarricense, difundido a través de las redes sociales de la Diócesis de Tilarán-Libera, no hace otra cosa más que confirmar una nueva propuesta de misión de las religiosas de la Madre Teresa de Calcuta. Esto tras una salida dolorosa de Nicaragua, país en el que estuvieron 40 años y al cual expresaron «cercanía espiritual».

La respuesta de las religiosas Quien se pronunció sobre la propuesta de Salazar Mora fue la madre Agnecita. En este caso, quien ha sido vocera de las religiosas y encargada de las 13 casas de las misioneras en Centroamérica. A través de un video un video expresó lo siguiente:

«Estamos contentas por ubicar nuestro convento acá, en Cañas. Vamos a realizar nuestra misión de visita a las familias pobres, ayudar al padre Harvey Flores con los sacramentos, enseñar a los niños de catequesis, también visitar los ancianos y llevarles la comunión para una vida espiritual. Más adelante veremos si podemos ayudar a los indigentes con comida y su parte espiritual».

Querían seguir trabajando por las más pobres en sus centros de acogida de Nicaragua. Foto: Cortesía monseñor Manuel Eugenio Salazar Mora. Medios locales como La Teja recordaron que el martes 26 de julio, una delegación de cinco religiosas recorrió el Centro de Catequesis Presbítero Armando Hernández, en barrio Kennedy de Cañas. Lo hicieron para valorar el nuevo lugar de misión. Estuvieron acompañadas por Salazar Mora, además del coordinador de la Pastoral Social diocesana, el diácono Francisco Venegas, y el párroco de Cañas centro, el padre Flores.

Aquel doloroso «éxodo» Luego de la decisión del régimen de Daniel Ortega de disolución de la Asociación Misioneras de la Caridad, junto a otras organizaciones sin fines de lucro, que había sido aprobada con carácter urgente por los diputados sandinistas en la Asamblea Nacional, las la orden religiosa fundada por Madre Teresa de Calcuta finalmente tuvo que emprender un «éxodo» desde Nicaragua a Costa Rica

Fueron 18 misioneras las expulsadas.   Entre ellas mujeres originarias de diversos países como India (7), México (2), España (1), Guatemala (2), Ecuador (1), Vietnam (1), Filipinas (2) y dos nicaragüenses.

Antes de la concreción de la expulsión, las religiosas también fueron vigiladas y «asediadas» por el régimen de Ortega. Ellas querían seguir trabajando por las más pobres en sus centros de acogida de Nicaragua como el Hogar Inmaculado Corazón de María en Granada.

La salida definitiva de los primeros días de julio se produjo con un traslado desde Managua y Granada hacia la frontera con Costa Rica acompañadas por la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) y la Policía.

En tanto, mientras sigue rezando por la paz en Nicaragua, tal cual lo hizo la propia Madre Teresa cuando estuvo en el país en 1986, una nueva misión las espera en Costa Rica, pero siempre al lado de los más pobres entre los pobres.

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