Lapatilla agosto 21 2026, 9:10 amPosteado en: Derechos Humanos, Destacados, Nacionales, Presos PolíticosCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn EFE/ Miguel Gutiérrez Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos El chirrido de las sillas de ruedas sobre el asfalto gastado retumba a las afueras de uno de los centros de reclusión en Caracas. Es un sonido metálico, seco, que antecede a una imagen que paraliza el aliento de quienes aguardan tras las cercas de seguridad: hombres y mujeres con una extrema delgadez, el rostro demacrado por el encierro y cuerpos debilitados por la falta de asistencia médica reciben su primer aliento de libertad. Por El Tiempo Tras años en el encierro, el impacto visual de las recientes excarcelaciones en Venezuela deja al descubierto las secuelas de la reclusión en los calabozos. Muestra a detenidos que avanzan a paso lento sostenidos por sus familiares y otros empujando las sillas de ruedas que ahora deben usar tras las secuelas sufridas en prisión. La fragilidad corporal es manifiesta, pero el temple permanece intacto. La sorpresa de ser liberados tras años de encierro en Venezuela Entre los testimonios destaca el de Emirlendris Benítez, excarcelada bajo una medida humanitaria tras haber sufrido severas afecciones de salud durante su cautiverio. De izquierda a derecha: Samaira Romero, Jennifer Osuna, Maryfrancis Marcano, María Auxiliadora Delgado y Emirlendris Benítez (en silla de ruedas). Foto: @clippve / X Sentada en una silla de ruedas, pero con la tranquilidad de haber dejado atrás el encierro, Benítez relató en Caracas e
Fuente: La Patilla — Ver nota original