Lapatilla agosto 28 2026, 8:45 amPosteado en: OpiniónCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Si no queremos que desde afuera nos sigan administrando el país como si fuéramos un protectorado, los líderes políticos tenemos que amararnos los pantalones y actuar en cuatro frentes bien claros: La gente es el verdadero escudo: A un país se lo meten en el bolsillo solo cuando la dirigencia no tiene a nadie detrás. “Ese no es nuestro caso.” El liderazgo no puede andar pidiendo permiso en mesas de negociación si ahí se ignora lo que la gente ya decidió. Con la Constitución en la mano y la gente en la calle protestando con derechos democráticos y pacíficamente, se le dice que (No) a cualquiera, llámese Washington o como se llame. Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos Elecciones ya, sin excusas: Que no nos vengan con el cuento de que “las instituciones” están fracturadas para engavetar el voto indefinidamente. Necesitamos limpiar de verdad el CNE, los tribunales y los cuarteles, pero con una fecha fija en el calendario (Cronograma electoral Presidencial): el primer semestre de 2027. Reconstruir el país no es una excusa para no votar, es la razón para votar y punto. El petróleo es nuestro: Todos sabemos que el petróleo es el plato fuerte en esta mesa. Estamos listos para hacer negocios serios y de gran nivel con el gobierno de EE. UU., pero sin regalar la casa. Nada de contratos a dedo, licencias raras o pactos a medianoche: todo claro, por la ley y aprobado por una Presidenta electa por el pueblo y una Asamblea Nacional legitima. Cuentas claras y cero impunidad: Y
Fuente: La Patilla — Ver nota original